Anterior capítulo Siguiente capítulo
   
 
Ir al final
 
Contenido de la Cartilla militar

  Capítulo II  

 
7. Comandante, Remplazante
8. Comdte., Reempla. y marcha
9. La formación
10. Seguridad en instalaciones
11. Seguridad, control de fiestas
12. Uso de radiorreceptores
13. Lavado ropa, aseo armas
14. Captura de prisioneros
15. Algunas recomendanciones
 
 
     
  Cartilla de orden abierto de las FARC-EP

* CAPITULO II - Varios -

10. Seguridad y control de instalaciones

Todos los Comandantes de Frente organizan sus propios polvorines, así como talleres y otras instalaciones por el estilo, pues para toda agrupación armada, y más tratándose de combatientes revolucionarios, le es indispensable contar con servicios de almacenamiento y reparación de explosivos, municiones, armas, etc.

Los polvorines, o sea, los almacenes de municiones y explosivos, deben construirse en lugares más seguros, libres de bombardeo (a menos que una persona delate el lugar).

Las municiones y explosivos deben estar muy bien protegidos contra la humedad y la penetración de aceites. El local debe estar bien asegurado, con buenas puertas, buenas chapas, candados, etc.

Los polvorines son de exclusivo control del Frente y el Estado Mayor. Los Frentes seleccionan el personal que debe custodiar estos lugares, siendo ese personal, o su relevo autorizado por el Frente, los únicos que cumplen esa misión.  Al área  del  polvorín no se debe dejar  entrar a ninguna persona que no sea de los encargados, para que estos puedan responder con seguridad por las existencias almacenadas. Pero en ese caso, de entrar alguien más con autorización, la custodia debe ser muy celosa con él. Figura Nº 2.

  A   Polvorín
  1, 2, 3, 4, 5   Guardias

Los Frentes también deben tener control sobre lo almacenado en el polvorín y para ello necesitan emplear hombres de plena confianza. Los polvorines nuestros son muy apetecidos por el enemigo, pues un golpe a ellos nos priva de la reserva, de abastecimientos, de municiones, de explosivos, que tanta importancia tienen para el desarrollo de la guerra en algunas etapas. La custodia del polvorín debe tener órdenes extraordinarias de procedimiento con quienes traten de merodear el lugar.

Lo mismo sucede con los talleres, éstos tienen que estar bajo control permanente, ya que ellos son la base del mantenimiento de nuestro material bélico y otros materiales y no se puede dejar que cada persona llegue cuando quiera a tomar una pieza o hacer reparaciones, puesto que para ello están los encargados; hay herramientas y materiales importantes que se pierden o resultan dañados - como muestra la experiencia -  por falta de pericia en el manejo o por simple irresponsabilidad y eso solo ocurre cuando cualquiera tiene acceso al taller.

Para efecto de lo anterior, debe ser tarea permanente de la Comandancia combatir las ideas liberales perjudiciales al colectivo, como el pretexto de que el taller pertenece al colectivo y, por tanto, cada uno puede disponer de una pieza o herramienta cualquiera sin autorización.

Estas instalaciones y lo que contienen son del colectivo, pero no para tomar de ellos lo que se quiera (que conduce a la destrucción), sino para disfrutar del servicio que prestan. Hay quienes quisieran ir a estos sitios de paseo. Pero para toda clase de “turismo” se deben elegir otros sitios especiales y no los polvorines y talleres.

 

Guardia_2 Guardia_3 Guardia_4 Guardias_5 Guardia_1 Polvorín Polvorín
  Ir al inicio
Anterior capítulo Siguiente capítulo
   

Elaborado en las Montañas de Colombia -2010- Se permite su libre distribución total o parcial de este material siempre y cuando no se modifique el contenido de los textos