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Contenido de la Cartilla militar

  Capítulo II  

 
7. Comandante, Remplazante
8. Comdte., Reempla. y marcha
9. La formación
10. Seguridad en instalaciones
11. Seguridad, control de fiestas
12. Uso de radiorreceptores
13. Lavado ropa, aseo armas
14. Captura de prisioneros
15. Algunas recomendanciones
 
 
     
  Cartilla de orden abierto de las FARC-EP

* CAPITULO II - Varios -

13. Lavado de ropa y aseo de armas (organización)

Hay varias actividades internas que cuando no son planificadas, no solo tienden a crear dificultades de funcionamiento, y a mermar la disciplina militar sino que colocan a la guerrilla en situaciones de peligro frente a un posible ataque del enemigo.

Por ejemplo el lavado de ropa. Si esto ocurre por la libre, se producen muchos ruidos que pueden ser escuchados por el enemigo y atraer un ataque. Cuanta más gente este lavando en esta forma más ruido habrá y, además, menos defensa por escasez  de gente que pueda detectar al enemigo y hacerle frente. Esta posibilidad de golpe del enemigo (que como toda posibilidad debe ser tenida en cuenta para precaverse) se ha convertido en lamentable realidad en muchas ocasiones y hay compañeros que han vivido esa experiencia, así como otros que no sobrevivieron a ella. Aún en ocasiones de aparente calma se han sufrido golpes por esta falla.

FIGURA Nº 4

Grupo de lavado.
Grupo encargado del servicio de seguridad.
Grupo de combate, en calidad de reserva para lo que pueda ocurrir.

Si el lavado de ropa se efectúa por iniciativa personal, cuando cada uno quiere - como ocurre en muchas partes - ello no ayuda al espíritu organizativo, y va creando en el guerrillero un hábito contrario al de la disciplina, que es el que ha garantizado a una organización armada un desempeño exitoso en la guerra. Contrario a esa disciplina, como a la salud, es el no lavar la ropa, como a veces ocurre con algunos guerrilleros que se caracterizan por el abandono, es decir, por la pereza y la tendencia a la desorganización.

El lavado de ropa debe organizarse planificando los horarios y la distribución de la gente, con el objeto de inculcar disciplina también en el acto de lavar, controlar los ruidos y estar en plenas condiciones de detectar al enemigo que se acerque y combatirlo sin la menor pérdida de parte nuestra. Por eso se debe organizar el personal en tres grupos:

Al terminar de lavar un grupo, pasa a constituirse en guardia, esta en reserva y la anterior pasa a lavar, rotándose así hasta que todos hayan lavado.

Las mismas medidas pueden tomarse para otras actividades similares, como la limpieza de armas. Esta es una tarea cotidiana que se realiza unas veces por cada  guerrillero separadamente y a distintas horas y en otras, resulta todo el mundo dedicado a limpiarlas al mismo tiempo. También se presentan casos de compañeros que poca atención prestan a su arma. Prácticamente se trata de una enfermedad a la que es indispensable ponerle atención. La planificación y atención constante a estas actividades es deber de la Comandancia, pues de ellas - aunque en apariencia no se note - depende, tanto la formación de los combatientes como su seguridad y el mantener los medios con que contamos en condiciones de servir o no, para la guerra. Ver Figura Nº 4.

 

Grupo encargado del servicio de seguridad. Grupo encargado del servicio de seguridad. Grupo encargado del servicio de seguridad. Grupo encargado del servicio de seguridad. Grupo encargado del servicio de seguridad. Grupo encargado del servicio de seguridad. Grupo de combate, en calidad de reserva para lo que pueda ocurrir. Grupo de lavado.
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Elaborado en las Montañas de Colombia -2010- Se permite su libre distribución total o parcial de este material siempre y cuando no se modifique el contenido de los textos