DIALOGOS   -   MUJERES    EnglishPortuguesItaliano
DIALOGOS DE PAZ   -   MUJERES    EnglishPortuguesItaliano
Publicado en la categoría: La Pluma de Gabriel Angel
Martes, 22 Mayo 2012 13:25

Nacidos en libertad, jamás van a rendirse: Recuadro de la Colombia pobre y campesina

Escrito por 
Tu votación
(0 votos)
0
2
0
s2smodern
powered by social2s

Recuadro de la Colombia pobre y campesina.


La hermosa muchacha contaba sonriente, como si cualquier cosa, que cuando era niña su cuerpo ardió en llamas en una ocasión. Su larga cabellera, que ahora seca rápidamente con una toalla tras tomar el baño, le quedó entonces achicharrada por completo. La historia completa se la contó su madre muchas veces durante su crecimiento, puesto que ella apenas guarda el recuerdo de que siendo muy pequeña, tendida boca abajo en su cama, la abuelita le ponía tajadas de papa cruda en la espalda para aliviar sus quemaduras. Remedios del campo.

Su padre estaba furioso porque no lograba encender la luz y la noche ya se echaba encima. Sostenía en una mano el tarro de lata que contenía la gasolina, de cuya tapa sobresalía la tira de trapo que hacía las veces de mecha y que quizás por mal armada no encendía al arrimarle los fósforos. De repente el recipiente se encendió en una llamarada. Su padre, herido por el fuego, lo dejó caer al piso y, con la piel ardiendo, temeroso de que estallara allí mismo e incendiara el rancho, le propinó una fuerte patada. La bola de fuego fue a caer sobre ella, que jugaba sentada en el suelo junto a la puerta. Convertida en una tea humana, rodó varios metros falda abajo girando sobre su cuerpo, hasta quedar tendida al pie de la cañada.

Como recuerdo de aquella experiencia, conserva una tenue mancha a lo largo de la espalda. Y el explicable temor, muy cercano a una fobia, a todo lo que implique trabajar con alguna mezcla de gasolina y fuego. Lo cuenta como si se tratara de un chiste. Al fin y al cabo, en el ambiente en que lo hace, a la hora de tomar el baño en algún lugar escogido por la guerrilla para pasar la noche, se encuentra rodeada en su mayoría por muchachas y muchachos de su mismo origen, acostumbrados desde su más tierna infancia a vivir las más increíbles historias. Más que a escándalo, episodios de ese tipo mueven al grupo a reír con gracia.

Les resultan demasiado familiares. Tanto es así que la propia muchacha agrega que en realidad esa fue la segunda vez en su vida en que se halló a punto de ser devorada por el fuego. Siendo más pequeña, uno de sus hermanitos que jugaba con una mechera, prendió fuego al rancho de palma en que vivían. Sus padres estaban ausentes, y en lo primero que pensaron sus hermanos, el mayor de los cuales tenía 6 años, fue en salvar la mayor cantidad de cosas posible. Todos se dedicaron a eso, sin recordarla a ella que reposaba en la pequeña cuna. Un rancho de paja no dura más de 20 minutos en ser reducido a cenizas. Su hermano mayor la recordó y sacó en el último de ellos.

La desenvoltura empleada por la muchacha me mueve a decirle que si Moisés recibió su nombre por haber sido salvado de entre las aguas, quizás cómo la habrían llamado a ella los hebreos por haber sido salvada del fuego. Ríe complacida. Los peligros y situaciones de la vida rural suelen repetirse en un hogar y otro, de manera tal que entre todos logran conformar la acuarela de la Colombia pobre y campesina.

Otra de las bellas muchachas relata con la misma alegría desprevenida, que conserva el recuerdo de cuando siendo niña descubrió los alcances de una decisión firme. Su padre había muerto en hechos infortunados y su madre había asumido la carga de sacar adelante la familia, sin más ayuda que la de sus propios hijos, quienes debían ayudarle en las tareas agrícolas en la medida en que la edad se lo iba permitiendo. Sin embargo ella quería que aprendieran alguna cosa, por lo que se las arreglaba para enviarlos a la escuela pública que estaba situada bastante lejos de su fundo.

Una mañana, la muchacha se dirigía por el camino real rumbo a la escuela, en compañía de uno de sus hermanitos, el inmediatamente mayor que ella. Cuando pasaban por frente a la vivienda de un campesino acomodado, salió de ella otro niño, un poco más grande que su hermano, con evidente intención de hostilizarlos. Ella confiaba en la reacción de su hermanito, pero lo que observó con asombro fue que el agresor se le echó encima propinándole una golpiza. En un instante lo vio tirado en el suelo, humillado, con los cuadernos que llevaba en el bolso dispersos por el piso, sucios por obra del barro.

Indignada, buscó con sus ojos algo que pudiera servirle. Con un leño en la mano, se abalanzó incontenible contra el agresor, sorprendiéndolo con el golpe. Sin darle lugar a que reaccionara, continuó descargándole el madero sobre el cuerpo, con toda la fuerza que su ira infantil era capaz de liberar. El fanfarrón no tuvo más alternativa que huir, lloroso y espantado por causa de la inesperada paliza. Ella, quizás de siete u ocho años, ayudó a poner en pie a su hermano y más adelante se sentó con él a la orilla del camino a fin de limpiar los cuadernos. Todo el tiempo le reprochaba por haberse dejado pegar. Nunca debía volver a permitir eso.

Aquel día descubrió que uno podía enfrentarse a quien intentara humillarlo. Por eso, un poco mayor, de doce o trece años, cuando una de sus hermanas mayores, casada en mala hora con un paisa de La Dorada, resultaba golpeada repetidamente por él, la regañaba enrostrándole su falta de carácter. No podía aceptar las explicaciones de ella, según las cuales, sin el apoyo de aquel miserable le resultaría imposible sostener los cuatro hijos que le había hecho. Ella iba a ayudarle a su hermana a despachar en la cantina que tenía su cuñado en el caserío, sobre todo en lo relacionado con el control de las mesas de billar.

Estando ella allí, un día llegó el paisa ebrio a emprenderla con su hermana. De inmediato lo enfrentó con un palo en la mano. El tipo, al verse atacado, reaccionó apelando a una pistola y haciéndole varios disparos. Por fortuna su embriaguez no le ayudó con la puntería y ella pudo huir arrojándose por una ventana. Entonces se hizo un plan. Arreglaría un garrote de cañahuate, la más resistente de las maderas. Y le enseñaría a su hermana a aplacarlo cuando llegara borracho. Lo del arma lo hablaría con la guerrilla, para que se la quitaran. Estaba segura de que los compañeros lo harían en cuanto se enteraran de lo sucedido.

La cuestión funcionó tal y como lo había previsto. Cuando el paisa conoció lo que era ser garroteado hasta rendirlo, empezó a comprender que no podría volver a golpear a su mujer impunemente. Sus últimas ínfulas se las quitó el Ejército. Un día en que llegaron los soldados al caserío, uno de ellos se asomó al local y preguntó al paisa, que estaba sentado frente al televisor, qué estaba viendo. ¡Televisión!, le respondió éste con altanería. Ofendido, el soldado la emprendió a patadas contra él, golpiza a la que se sumaron enardecidos sus compañeros.

Nuestra muchacha, que ya había aprendido a odiar al Ejército por esas conductas habituales, se alegró sinceramente esta vez. Por eso, después que la tropa se fue, ingresó al local zahiriendo a su cuñado, Así que con los soldados no tiene el coraje que sí muestra para golpear mujeres. El hombre no tuvo valor alguno para responder. Habían logrado amansarlo.

Ese tipo de historias y valores, a los que se termina por añadir una alta cuota de educación ideológica y política, anima a la mayoría de guerrilleras y guerrilleros con quienes converso. Es fácil comprender qué los hace indomables. Estos espíritus nacidos en la libertad, ajenos a la domesticación mediática y con esa sincera vocación de justicia, no van a rendirse jamás.

Comunicados FARC-EP

III Consejo Nacional de los Comunes - Declaración Política

16-12-2018 Consejo Político Nacional

Durante los días del 14 al 16 de diciembre, se reunió en Melgar, Departame... Leer más〉

Editorial

El proceso de paz no es  la panacea, es una posibilidad  de alcanzar la paz

10-12-2018 Rubín Morro

Los acuerdos de paz de La Habana entre el Estado colombiano  y las Fuerzas Armadas ... Leer más〉

Bloques y Frentes

Mi experiencia en la Unidad Nacional de Protección

05-08-2017 Angelmiro López Pabón

Sentí orgullo cuando la dirección de la unidad a la que pertenecía... Leer más〉

La pluma de Gabriel Ángel

Rodrigo Londoño, Timo, cuenta su emotivo encuentro con Sonia

26-11-2018 Administrador

Durante más de una década pervivió en mi mente el recuerdo impactan... Leer más〉

▶ Actualidad con NCNoticias

Orden Público

Unidades de las FF.AA amenazan con atacar unidades del frente 29

El ejercito que está en Ricaurte y continuan hacia nuestra dirección, han ...

Desde las prisiones

Carta Abierta De Los Presos Políticos De Las FARC-EP Al Camarada Simón Trinidad, Prisionero En Cárceles Del Imperio Yankee.

No sabemos si nuestra condición nos permite una sensibilidad diferente a la que p...