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DIALOGOS DE PAZ   -   MUJERES    EnglishPortuguesItaliano

Pleno Ampliado Octubre 6 – 20 de 1983

* Pleno ampliado del Estado Mayor Central de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia  – Ejército del pueblo -

Octubre 6 – 20 de 1983



INFORME CENTRAL AL PLENO AMPLIADO
DEL ESTADO MAYOR CENTRAL DE LAS FARC-EP

Compañeros:

Han transcurrido 16 meses de realizada la Séptima Conferencia Nacional de las FARC-EP, tan pródiga en el análisis profundo de los problemas fundamentales del movimiento armado en nuestra Patria, tan rica en valiosas conclusiones de orden político y organizativo, en nuevas formulaciones de orden táctico, operacional y estratégico, que si no hemos logrado encarnar en la práctica cotidiana de todos los Frentes, y cómo no decirlo, del propio Secretariado Nacional del Estado Mayor de las FARC-EP, ha sido porque la inmensa mayoría de nuestros cuadros no han logrado entenderlas, y mucho menos utilizarlas como instrumentos que han debido guiarlos en toda su actividad a partir de la Séptima Conferencia, y concretarse en el cumplimiento del Plan Inmediato, que no es otra cosa que el comienzo en regla del Plan Nacional de 8 años, que debe culminar con la estructuración de un potente Ejército revolucionario y la creación de un gobierno provisional. Este planteamiento de inmensa significación en el proceso, ligado al Planteamiento Estratégico y al de un Nuevo Modo de Operar, seguramente no ha sido del dominio de nuestros cuadros. De la misma manera ocurre con las formulaciones políticas de la Séptima Conferencia, como aquella que trata de la militarización y fascistización del país.

Recordemos lo que dijo la Séptima Conferencia al respecto: “La prensa reaccionaria, y en general los medios de comunicación social al servicio de los monopolios, están soliviantando la campaña de los mandos militares fascistas, quienes expresan la política de la oligarquía financiera que, como todos sabernos, es la política del fascismo. Por eso nadie debe llamarse a engaño creyendo que aquí en Colombia puede producirse una apertura hacia la democracia burguesa. Eso no quiere decir que estemos en contra de la idea de la lucha de masas por una salida distinta a la guerra, en vía a la solución de la gran crisis que afecta a la sociedad colombiana, porque los revolucionarios no estamos planteando el retorno a las viejas libertades burguesas y mucho menos dentro de la llamada “democracia restringida”, madre in USA, sino una apertura para la conquista de auténticas libertades para el pueblo, que es otra cosa. Y esto no será posible aquí en Colombia - agrega la Conferencia - si las masas populares no se alzan a la lucha por cambios fundamentales de la vida del país, y cuando en una nación se da semejante fenómeno social y político, es por que está surgiendo un estado insurreccional en el animo del pueblo y del cual brota la situación revolucionaria, y dentro de ésta, cuando existen tanto los factores subjetivos como los objetivos correspondientes, necesariamente tiene que darse la revolución.

“En nuestro país la oligarquía financiera tiene dominio absoluto sobre el aparato del Estado y por eso gobierna con sus empleados de mayor confianza”. Ahora, podemos agregar que aun cuando esto es así, la oligarquía gobierna con sus empleados de mayor confianza, pero no puede suprimir las contradicciones que se dan al interior de un capitalismo cuyo desarrollo es desigual, deformado contrahecho, como acontece actualmente en Colombia donde de una parte, impera el capital financiero, por la otra el capital no-monopolista y por la otra, diversas remanencias de anteriores modos de producción. Un desarrollo general de tal naturaleza, necesariamente tiene que producir todo género de contradicciones, no solo en el seno del capitalismo, sino en todas las manifestaciones de la sociedad: En lo socioeconómico, en lo político, en lo cultural y sicológico. Por eso es que los marxistas decimos que Colombia es un país extraordinariamente complejo y contradictorio en el que se dan todo género de contradicciones que tienen inmediato reflejo en la superestructura social, en las ideas, en la política, al interior de las clases sociales, en las instituciones del Estado, en los gobiernos y en todas las manifestaciones de la vida de la sociedad. Quien sepa esto, o mejor, los  partidos revolucionarios que lo sepan, como acontece con el nuestro, podrán formular de manera científica su táctica y su estrategia, y en el caso de las FARC-EP, sus formulaciones militares en el orden de la estrategia, lo operacional y de lo táctico.

Será necesario recordar que al análisis anterior, la Séptima Conferencia agregó en sus conclusiones que, además de que la oligarquía colombiana, a través del capital financiero domina, no solo la vida económica sino la política del Estado, tiene profundos entronques con el capital financiero norteamericano, y por eso, no solamente está obligada a representar aquellos intereses, sino a defenderlos con la fuerza pública, con o sin Estado de Sitio, con o sin  Estatuto de Seguridad, política que es la encarnación de la teoría neofascista de la “Seguridad Nacional” a cargo de los monopolios financieros del capital internacional con sede en los Estados Unidos; con disposiciones y medidas que dan carta blanca a organizaciones de torturadores y asesinos como el MAS y otras agencias de crimen con cargo a los Altos Mandos Militares. Ya se sabe que la teoría de la “Seguridad Nacional” es un plan anticomunista y antidemocrático mundial, cuya esencia es suprimir en todos los países de la esfera capitalista el brote insurreccional, someter a los pueblos a la disciplina social de los monopolios financieros, e imponer el régimen de la llamada “democracia restringida”, para luego desestabilizar, como lo pretendió el imperialismo en Polonia, el sistema socialista, y hacer retornar lo perdido por el capitalismo en la primera y segunda guerras mundiales a la esfera del sistema capitalista. Este es un sueño imperialista - dijo la Séptima Conferencia - y agregó: “Por eso es que en las tesis hacemos la afirmación de que aquí en Colombia nos hallamos en presencia de una escalada de violencia terrorista que es necesario parar con la ampliación de la lucha armada revolucionaria combinándola con todas las formas de lucha de masas de nuestro pueblo”.

Luego de señalar los peligros del golpe militar, en caso de que los militares reaccionarios hallen una coyuntura favorable, las Conclusiones de la Séptima Conferencia prosiguen analizando la situación política nacional de la siguiente manera: “Es por eso que en las tesis decimos que nosotros estamos obligados a contribuir en la medida de nuestras posibilidades al desarrollo de la política de convergencia, hoy de apertura democrática en la lucha por una reforma de las costumbres políticas en Colombia, en dirección a la búsqueda de una salida inteligente de la crisis que vive la nación y para oponer fuerza de masas, fuerza de pueblo a los planes golpistas de los militares reaccionarios”.

“La oligarquía financiera se apoya en las Fuerzas Armadas Oficiales que son potentes pero no homogéneas. Hay en el seno de las Fuerzas Armadas Oficiales serias contradicciones, que si todavía no se han puesto de manifiesto, se pondrán cuando la lucha de clases se ahonde y radicalice, y agregamos en las conclusiones, que no todos los Altos Mandos son fascistas y mucho menos toda la Oficialidad de rango intermedio, ni la Suboficialidad en su conjunto, en ninguna de las armas conocidas. Cómo aprovechar en beneficio de la lucha revolucionaria las contradicciones en el campo enemigo, cómo atraer una parte del Ejército, la Armada y la Aviación al lado de la lucha popular, he aquí el problema cardinal de nuestra política frente al Ejército y de nuestro comportamiento militar. El ejemplo de “Cisne-3” puede ser de gran utilidad si lo estudiamos en profundidad y en sus repercusiones concretas. El trato fraternal para con los vencidos necesariamente tuvo que producir en Mandos y tropas un cambio de opinión en cuanto a las FARC-EP. Este cambio pudimos verlo y palparlo a los pocos días en ciertos episodios en que se vio una actitud completamente distinta de los soldados reducidos por “Cisne-3” frente a la guerrilla y los guerrilleros. Pero, además, habrá otros medios a nuestra disposición para llegar al interior de las Fuerzas Armadas Oficiales. Para esto necesitamos dinero y un equipo de cuadros que reúnan las condiciones para este tipo de trabajo. Hace ya varios años, nosotros dirigimos un periódico llamado Estrella Dorada que aparecía redactado por militares retirados y en servicio activo. Ahí también escribíamos nosotros y fue una publicación que llegó a la mente de los Oficiales, Suboficiales y tropas. Gestión tan importante terminó cuando la COMIL fue golpeada y desmantelada y luego no nos volvimos a ocupar de trabajo tan importante. Pero al menos nos queda aquella magnífica experiencia. Será necesario volver a ocuparnos de labor semejante. Y ahora con mayores posibilidades de éxito.” Hasta aquí la parte de análisis político de la situación nacional vertida por la Séptima Conferencia en sus Conclusiones.

Lo nuevo en la situación política

Como los compañeros del Pleno Ampliado del Estado Mayor Central podrán apreciarlo, la Séptima Conferencia nos instrumentó con lineamientos claros y precisos en cuanto a la perspectiva del proceso de desarrollo de la política colombiana.

¿Ahora, qué es lo nuevo en la situación política del país? Lo primero que salta a la vista es un nuevo ascenso en la lucha de clases. Ese ascenso además de masivo, tiene valiosos elementos cualitativos. Esa nueva calidad de la lucha podemos verla claramente en la persistencia en el enfrentamiento de la clase obrera con la patronal. Ya no hay movimiento ni acción reivindicativa de los obreros que no termine en colisión política frente al Estado y al gobierno. La clase obrera organiza su movimiento sindical por ramas industriales. La misma clase obrera se cualifica, y en la medida en que en el proceso productivo se introducen nuevos elementos tecnológicos y científicos, se eleva el nivel cultural y la calificación de los trabajadores dando paso al surgimiento del proletariado industrial, aquel de quien Marx dijo que con la revolución no tenía que perder sino las cadenas, mientras tenía un mundo por ganar. Este fenómeno social necesariamente se convierte en un salto de calidad de la clase obrera y en consecuencia en un salto de calidad de su lucha. Lo que indica, que la lucha de la clase obrera en la actualidad, aun cuando pase por las reivindicaciones económicas, es en esencia lucha política. Por otra parte, cuando la clase obrera da este salto de calidad, necesariamente su propia estructura se amplía cobijando en su conjunto a la población trabajadora jalonada por la lucha proletaria a la acción política. Esto para los marxistas debe tener una importancia cardinal. Pero es más; en este mismo sentido la clase obrera se apresta del paso de la unidad de acción a las primeras formas de su unidad orgánica. Pronto habrá un congreso unitario que generará una nueva Central Sindical Nacional donde han de converger los diversos criterios políticos inmersos en el movimiento obrero, pero sobre la base de un programa y plataforma de lucha antiimperialista, anticapitalista y de Liberación Nacional. Hoy la lucha de la clase obrera adquiere una significación política de importancia capital, y en este sentido la contradicción fundamental y determinante de la sociedad, la que se da entre el trabajo y el capital en el proceso productivo, se ahonda y radicaliza en la medida en que el capital financiero se adueña de la producción, de la distribución y del manipuleo del consumo. Pero como lo dice la Séptima Conferencia, al lado de la contradicción fundamental se anudan todas las demás contradicciones de la sociedad y se convierten en lucha de masas, en lucha de pueblo por el cambio de régimen.

Otra cuestión nueva en la política colombiana y que tiene que ver directamente con nosotros es la Amnistía promulgada por el Congreso a instancias del Presidente Betancur. Nosotros desde el mismo momento en que se produjo la Amnistía, le dimos la importancia que tenía y tiene. En cambio otros movimientos guerrilleros como el M- 19, el ELN y el EPL no le dieron la importancia que nosotros le dimos y le damos. Nosotros estudiamos tanto la letra como el espíritu de la Amnistía Betancur y le hallamos tanto en su letra como en su espíritu concepciones de carácter y naturaleza distintas a la Amnistía Turbay. Y dijimos desde un comienzo que la Amnistía Betancur era tan importante que la trasformaríamos en un instrumento de movilización de opinión y movilización de amplias masas para la lucha por una verdadera, estable y duradera paz en Colombia.

Cuando los compañeros del Pleno tengan la oportunidad de analizar el documento especial sobre el particular, que será leído y analizado en esta reunión, podrán enterarse de las gestiones políticas que el Secretariado ha realizado en este sentido y cómo utilizando la Amnistía las FARC-EP salieron al conocimiento de la luz pública con sus planteamientos que ahora culminan con nuestra fórmula de “Cese al Fuego, Tregua y Paz”. Aquí en este informe no vamos a tratar este aspecto de nuestra política, ya que lo veremos en otro documento. Lo que aquí queremos destacar es otro aspecto de la cuestión. Ese aspecto es: ¿Cuál es el objeto y el alcance de la Amnistía? Como ha habido y hay diversas interpretaciones de la Amnistía, conviene definir el criterio de las FARC-EP en este sentido.

Toda Amnistía aquí o en cualquier otro país, si en realidad es Amnistía, quiere decir “perdón y olvido”. Lo que significa que todos los integrantes de las FARC-EP, del M-19, del ELN, del EPL, MAO y otras siglas, al promulgarse la Amnistía, somos perdonados: Todo lo que hemos hecho y dicho entra como en una urna de olvido. Esa ha debido ser la interpretación que todos los movimientos guerrilleros han debido darle. Sin embargo, no aconteció así. Unos dijeron, nos acogemos, y otros, no nos acogemos a la Amnistía. Otros dijeron que eso no es Amnistía, es una maniobra del gobierno para liquidar los movimientos guerrilleros. Otros dijeron, no entregamos las armas. Otros, no nos disolveremos. Otros se acogieron y se presentaron hasta por televisión. Otros dijeron que la Amnistía Betancur era de la misma factura de Amnistías anteriores. Otros dijeron otras muchas cosas. Nosotros, en cambio, hemos dicho cosa distinta, como queda claro en lo anterior, y hemos agregado que la Amnistía no permite interpretación distinta a perdón y olvido. Que la Amnistía no es cuestionable, que ella lo que ha dicho es perdón y olvido. La Amnistía no dice entrega de armas, disolución o no de guerrillas, acogerse o no a la Amnistía. Nadie tiene porque decir me acojo o no me acojo a la Amnistía, la acepto o no la acepto, la rechazo o no la rechazo, no entrego mis armas o las entrego, porque nada de eso dice la Amnistía. Por eso cuando aparecen grupos o personas acogiéndose publicamente a la Amnistía nosotros hemos dicho que aquello no pasa de sainetes teatrales y es así. Entonces gústenos o no, dígase lo que se quiera, todos los alzados en armas estamos amnistiados hasta el día en que el Congreso promulgó la ley. De ahí para acá es cuenta nueva, que es otra cosa.

Y en cuanto a la utilización política de la Amnistía que otros movimientos distintos a las FARC-EP no lograron, quedará suficientemente claro cuando se presente al estudio del Pleno el material sobre el particular.

Ahora bien, veamos en concreto cual es el objetivo y el alcance de la Amnistía. Esta Amnistía tenemos que verla, examinarla dentro del contexto de la política colombiana, dentro de la gran crisis que afecta al país, dentro de la gama de contradicciones que están formando el nudo gordiano o riñón de la problemática socioeconómica y política de la nación.

Nosotros en las Conclusiones de la Séptima Conferencia hablamos de asomos de una situación revolucionaria en nuestro país. De asomos. Nunca hemos dicho que estemos viviendo una situación revolucionaria.

Decimos también, que posiblemente los analistas de la política oficial, los consejeros políticos del gobierno, los estadistas, políticos y legisladores, los ejecutivos y gobernantes, han llegado también a la conclusión de que en Colombia hay asomos de una situación revolucionaria. No lo dirán de esta manera un poco marxista-leninista, pero lo dirán apoyados en la lógica formal que también, es una ciencia. Ellos, necesariamente tienen que ver con claridad que los de abajo ya no quieren seguir gobernados como antes, y que ellos, los de arriba, tampoco pueden seguir gobernando como antes; que hay lucha de masas cada día más radical, que hay descomposición social, que hay desocupación, hambre, miseria, violencia, terror; que la capacidad de consumo de la sociedad se reduce o no guarda proporción con el crecimiento de  la población, que la lucha de masas y la persistencia de las masas en la lucha no es propiamente un retozo popular, sino la resultante de problemas muy concretos que el pueblo pugna por resolver, frente a una oligarquía financiera parasitaria que maneja a su antojo la economía del país, su valor social, político y cultural.

Por eso seguramente han llegado a la conclusión de que es necesario cambiar algo y en algo, aun cuando sea a más no poder, un cambio de estilo en la manera de gobernar. Esto queda claro cuando un Betancur resulta el único político que en las elecciones presidenciales pasadas es quien logra despertar a la acción política electoral, un sector de la masa abstencionista tradicional que le dio un millón trescientos mil votos, entre otras cosas, los votos que lo llevaron a la victoria en las urnas. Este no es cualquier fenómeno político para dejarlo pasar inadvertido. Pero es más: Si Betancur en este momento - y ya comienza a declinar su buena estrella - efectuara un plebiscito nacional en su favor pondría por lo menos cinco millones de votos.

Las Conclusiones de la Séptima Conferencia dicen que en situaciones como la de la Colombia actual, donde se están dando asomos de una situación revolucionaria, como la inmensa mayoría de la gente está todavía encadenada a la ideología burguesa, y como el pueblo no ha logrado entender el lenguaje de la izquierda, se agarra del clavo ardiendo de la derecha que le habla un lenguaje que la masa entiende como el planteamiento de soluciones concretas a su situación concreta.

Betancur dice que quiere oír la opinión de los partidos y movimientos, incluso de tendencias de tales movimientos, y acompaña lo que dice en este sentido con la cita para una cumbre en el palacio presidencial. Oye el clamor por una Apertura Democrática y responde que lo va a hacer. Recoge la inquietud popular que pugna por una reforma política y dice que eso es lo que está haciendo; que es necesario meter a la cárcel a los hampones de la banca, y lo intenta; que es necesario poner al desnudo a los integrantes del MAS y otros escuadrones de la muerte y autoriza al Procurador General de la Nación para que promueva la investigación correspondiente, y así en una actuación que muestra un nuevo estilo.

La mayoría de la gente interpreta esto como algo nuevo, como algo con sentido de cambio. Pero nosotros no vemos estas cosas como las ve la gente del común, porque como somos revolucionarios integrales, marxistas irreductibles, leninistas sin tacha, antiimperialistas y anticapitalistas de estatura no común, no vemos lo que ven las masas, ni lo vemos como lo ven las masas, y por eso un cambio de estilo no lo utilizamos para hacer nuestra política revolucionaria. Ciertas posiciones las vemos sin importancia alguna ya que no son cambios en la estructura socioeconómica del país, cambios radicales en el régimen político, cambios fundamentales en la vida de la nación, y esto puede parecerse al marxismo aun que no es marxismo. Por eso no hacemos utilización audaz, política, de las contradicciones que se desarrollan en el seno de la sociedad para hacer avanzar la revolución, y como no lo hacemos tampoco podemos ir con nuestro mensaje revolucionario a las masas del pueblo ni podemos organizarlas, reeducarlas, movilizarlas y conducirlas a la acción revolucionaria.

¿Qué otro elemento nuevo hallamos en la situación nacional del momento? Antes, aquí en Colombia ningún estadista habló de la posibilidad de que Colombia pudiera integrarse al Movimiento Internacional de Países no Alineados. Ahora, Betancur, lo dice y lo hace. Y recuérdese cómo la ultraderecha se alzó a impedirlo y la Casa Blanca apretó sus dientes de indignación. Eso necesariamente conlleva un signo nuevo en la política internacional de Colombia.

Es esto lo que llevó a los acuerdos de Contadora en que se plantean soluciones para el conflicto en Centro América. El solo planteamiento de que los problemas centroamericanos deben ser resueltos independientemente y sin injerencias por los propios países del área, significa un cambio en la política internacional del país. Pero claro está, mientras esto ocurre en la política internacional del Gobierno Betancur la represión reaccionaria y militarista se acentúa en el interior, y en favor de la patronal, del latifundismo, de la oligarquía y las transnacionales. Es que la política general del gobierno copia la política general de México que asume carácter semejante.

Utilizando esta contradicción ya nosotros hemos dicho públicamente que de la manera como el gobierno se ocupa de la solución del gran problema centroamericano debe ocuparse de la solución de los problemas fundamentales del pueblo colombiano, y en nuestro Documento de “Cese al fuego, Tregua y Paz” consignamos nuestra clara concepción de una verdadera Apertura Democrática que debe comenzar con el retorno a un clima de convivencia nacional, de amplias libertades políticas y sindicales para el pueblo, con el derecho para las corrientes y partidos políticos de izquierda al uso de los grandes medios de comunicación social, a las libertades plenas que garanticen su derecho a la participación abierta en las campañas electorales, sin ventajismos de ninguna naturaleza, al libre ejercicio del movimiento sindical y el respeto a su derecho de desarrollar en todo sentido su política de unidad de acción, base de la futura unidad orgánica del movimiento obrero colombiano bajo una Central Unica de todos los trabajadores; el libre ejercicio de la lucha de masas y la desmilitarización del país, elementos necesarios que permitan la viabilidad de la reforma de las costumbres políticas, en el sentido de que el cuociente electoral vigente se tome en cuenta para los partidos y movimientos que obtengan en las elecciones más de un millón de votos y para los movimientos y partidos minoritarios un medio cuociente y un medio residuo.

Así mismo que las mayorías de las minorías, por ley, tengan acceso a las vicepresidencias de las corporaciones publicas, de las comisiones respectivas y participación directa en las juntas directivas de administración de las empresas del Estado.

Que gobernadores y alcaldes sean elegidos por voto popular. Ya sabemos que cursa en el Congreso en estos momentos, un proyecto de ley que de ser aprobado, en adelante, los alcaldes de los mil y pico de municipios colombianos serán elegidos por voto popular. Esto puede abrir la posibilidad de que con los gobernadores ocurra de igual manera. Además, nuestra fórmula de “Cese al Fuego, Tregua y Paz” dice que dentro de la reforma política el municipio sea elevado a la categoría de célula viva de la nación y con un presupuesto del 30% proveniente de los impuestos y la renta nacionales.

Hablamos de que deberá tener vigencia una Ley de Reforma Agraria Democrática que le entregue gratuitamente la tierra a los campesinos que no la poseen, una Reforma Urbana que contemple fundamentalmente a la masa sin techo del país, una rebaja de los impuestos prediales, patrimoniales y sobre la renta en un 50%a los propietarios cuyos patrimonios no pasen de los dos millones de pesos.

La educación en universidades y colegios oficiales para los hijos de estos propietarios menores, será enteramente gratuita. El gobierno, agrega nuestra fórmula de “Cese al Fuego, Tregua y Paz”, tendrá en cuenta la lucha y la movilización popular en dirección a que las empresas y compañías extranjeras, la banca y el sistema financiero, las empresas de transporte y otras de servicio público sean nacionalizados. Las tarifas de estos servicios deben reducirse en un 40%. Los sueldos y salarios se elevarán en relación con el costo de vida.

Que estos planteamientos luego de casi veinte años en que la voz del movimiento guerrillero, y particularmente de las FARC-EP no se oía en el ámbito nacional, tenga en estos momentos, millares de oídos receptivos y nuestra opinión es materia de discusión y análisis en el Parlamento, en la Comisión de Paz, en el Comité Nacional por la Defensa de los Derechos Humanos, en los Consejos de Ministros, en la Comisión Política Central del Liberalismo y en todo foro importante que analice la política colombiana del momento, es algo nuevo que nosotros debemos valorar en el sentido de la combinación de la acción armada con la diplomacia política bien concebida.

Otra cuestión nueva y que revela la contradicción entre el sector civil y el sector militar del gobierno y que a su vez tiene que ser el reflejo de la contradicción entre el capital financiero y el capital no-monopolista de la economía, podemos verla en los cambios producidos ultimamente de lugares claves a otros de menor importancia de generales como Vega Uribe, Lema Henao y otros, y el anunciado retiro de Landazabal en Enero próximo del Ministerio de Defensa.

El actual Comandante General de las FF.AA. es el general Matamoros, quien en caso de retiro de Landazabal, podría ser el próximo Ministro. Matamoros es más fascista que el mismo Landazabal, pero como se sabe, es del grupo de Carlos Lleras Restrepo, mientras que Landazabal lo es del grupo Ardila Lulle. Será menester tener en cuenta todas estas cosas para no equivocarnos cuando apliquemos y desarrollemos nuestra política diplomática.

Otra cuestión nueva que podemos palpar en el momento actual es la cada vez más activa y beligerante actuación de la clase obrera y las masas en lucha por sus reivindicaciones y derechos, y la nueva calidad de la lucha, no solamente por su persistencia, sino que ya no hay lucha que no termine siendo política. Este importantísimo factor debe ser analizado a fondo en este Pleno, ya que tiene relación directa con el planteamiento estratégico de la Séptima Conferencia.

La lucha del pueblo colombiano ahora se está dando con mayor fuerza en las ciudades y particularmente en las de gran concentración humana donde se anudan todas las contradicciones de la sociedad. Colombia se convirtió en un país de grandes ciudades y en estas se hacinan en estos momentos, el setenta por ciento de la población atenazada por el hambre, la desocupación, la falta de techo, de educación, una carestía de la vida antes no conocida y bajo el imperio del militarismo introducido por todos los poros de la vida de la nación.      

Y como en medio de este drama socioeconómico hay lucha, y esa lucha señaliza elementos políticos en dirección a la búsqueda de salidas concretas a la situación concreta, necesariamente la pelea de clases se ahonda y radicaliza. Estos elementos nuevos tienen que ver con la caracterización que hace la Séptima Conferencia en relación con los asomos de una situación revolucionaria, contenidos en el planteamiento estratégico. Debe haber muchos otros elementos nuevos en la situación nacional que escapan al análisis del Secretariado del Estado Mayor Central de las FARC-EP por falta de documentos que arrojen luz sobre el particular. Esos elementos podrían surgir en el proceso de discusión y análisis en este Pleno del Estado Mayor Central.

Plan inmediato y nuevo modo de operar

Y pasemos a otros temas: No podemos resumir en este informe lo que hace relación al cumplimiento o no del Plan Inmediato surgido de las Conclusiones de la Séptima Conferencia, sencillamente porque no llegaron al Secretariado procedentes de los Frentes, todos los balances correspondientes. Unos pocos Frentes lograron hacerlo, pero unas pocas experiencias no nos permiten ver si el Plan Nacional, que es la suma de los Planes de Frente, tuvo o no cumplimiento, qué se cumplió y qué no, en qué se superó y en qué se falló. Seguramente los jefes de Frente, aquí en el Pleno, informarán de sus Planes Inmediatos aun cuando esto no sea un balance total, al menos arrojará luz en vía a generalizar las experiencias positivas en la elaboración de los nuevos planes que han de salir del Pleno.

Creemos de enorme importancia que el Pleno analice si en realidad nuestros Frentes desarrollan su gestión militar conforme a la concepción y diseño de un nuevo modo de operar de acuerdo como lo formuló la Séptima Conferencia.

Recordemos lo esencial de este planteamiento, y analicemos un poquito en profundo su aplicación práctica. Tanto en las tesis como en las Conclusiones de la Séptima Conferencia se hace el análisis del cambio en el modo de operar del Ejército, especialmente de la parte convertida hoy en contraguerrilla. La Séptima Conferencia concluyó que en realidad había un cambio en el modo de operar del enemigo y en consecuencia las FARC-EP estaban obligadas a cambiar también su modo de operar. Se explicó hasta la saciedad este fenómeno nuevo en la conducta operativa del Ejército, y ateniéndonos a esto la Conferencia aprobó el cambio en el modo de operar de las guerrillas nuestras. En esencia este cambio se concreta en la acumulación de inteligencia de combate, su evaluación, su compartimentación, el reconocimiento y dominio del terreno, la disposición combativa de nuestra fuerza, la ubicación exacta del enemigo, el asedio sobre cuerpos de tropa de contraguerrilla, el asalto y el copamiento.

Claro que la Conclusión dice también, que el cambio fundamental de nuestro modo de operar, que hace a las FARC-EP verdaderamente ofensivas, no excluye la vieja táctica de emboscadas que deberán ejecutarse cuando el enemigo por alguna circunstancia deje de lado los fundamentos de su nueva doctrina en cuanto al modo de operar, pero que en lo determinante  no tiene por qué alterar el fundamento nuevo o cambio en el modo de operar nuestro. Pero acontece que en general nuestros Frentes continúan aferrados al viejo modo de operar y probablemente este es el factor determinante de los golpes que recibimos y de la ausencia de objetivos para imprimirle a nuestra acción militar el carácter de un nuevo modo de operar y esto nos sigue caracterizando como un movimiento guerrillero defensivo y no ofensivo.

Para que las cosas se nos compliquen aún más, el Estado Mayor del Ejército Oficial tiene a su disposición los documentos de la Séptima Conferencia, y sabe a ciencia cierta en qué consiste nuestro cambio operativo y dispone sus fuerzas en el sentido de enfrentar una nueva concepción operacional que en la práctica no se ve por parte alguna, lo que facilita la realización o cristalización de su propio modo de operar sobre una guerrilla que él supone ofensiva y encuentra defensiva.

Recordemos lo que  dicen sobre el particular las Conclusiones de la Séptima Conferencia refiriéndose a la doctrina contraguerrillera:

“A las guerrillas hay que combatirlas con guerrillas. Hay que emplear grupos pequeños con suficiente capacidad de combate los cuales deben permanecer en una determinada región, fundamentalmente en aquella que puede ser futuro teatro de operaciones militares, por largos periodos aprovechando los recursos que brinda la naturaleza y poniendo en práctica técnicas de supervivencia”. Esto no es cualquier planteamiento en cuanto al cambio en el modo de operar - agrega la Conferencia.  Es algo que tiene una significación extraordinaria en el campo de las concepciones militares contraguerrilleras. Si a esto se agrega lo que más adelante completa el cuerpo de doctrina de los operativos contraguerrilleros, y comparamos tales concepciones con las nuestras, habrá que decir que nosotros estamos muy cortos en relación con nuestras concepciones un poco machaconas, bastante individualistas y faltas del necesario análisis por ausencia del elemento fundamental constituido por la inteligencia de combate.

“Las tropas regulares, cuando media un entrenamiento profundo y conciente de las técnicas contraguerrilleras, un Mando militar influyente y capaz, una técnica adecuada para la obtención de información y una bien lograda influencia sicológica sobre la población civil, pueden lograr rápidamente éxitos resonantes en la eliminación de un grupo guerrillero, - y agrega: La sorpresa en su acepción más simple quiere decir, secreto y oportunidad, y se logra mediante un plan flexible, coordinado, sencillo, completo, bien ensayado y correctamente ejecutado, es decir, en complicidad con el terreno y la nocturnidad como medio ambiente y observando los principios de movilidad, iniciativa y sorpresa, para dar a las operaciones la fluidez que requieren, - y agrega: El guerrillero tan solo actúa premeditadamente, es decir, a conciencia contra las tropas, cuando dispone de información exacta sobre su movimiento y organización. Nunca arriesga su vida y tampoco es temerario. Va sobreseguro de su éxito y cuando no lo logra, jamás se empeña en combate: huye en el menor tiempo posible”.

Los teóricos militares copian el axioma del Che Guevara cuando dice: El verdadero guerrillero muerde y huye para volver a morder y huir. Ataca de sorpresa, se retira a posiciones favorables, golpea una y otra vez y luego se pierde en el terreno que es suyo porque lo conoce y domina. Claro está que nuestras guerrillas no son concientes en todas las circunstancias de la aplicación de este concepto militar de la guerra irregular del genial conductor de la guerra de guerrillas. Y esto es necesario ponerlo en práctica si queremos conservar la iniciativa y la superioridad militar en la confrontación.

Ahora veamos un poquito si en realidad estos principios de guerra irregular conforme lo concluyó la Séptima Conferencia los estamos llevando a la práctica, resumidos en la concepción de un nuevo modo de operar. Por lo que se sabe la mayoría de los golpes que el enemigo nos ha propinado, si los analizamos a la luz de los principios de la guerra irregular se deben en lo fundamental, a la violación inconciente de tales principios. En la Séptima Conferencia en las tesis preparatorias, en el Informe Central y en las Conclusiones, se pone el ejemplo de Malabar, donde una Escuadra nuestra pereció totalmente bajo el fuego enemigo, y se dice por qué el ejército pudo realizar la aniquilación de la Escuadra, para destacar la importancia del factor sorpresa conseguido basándose en la inteligencia de combate, información adicional proveniente de informadores, movilización de la fuerza para la aproximación al objetivo en absoluto secreto y al mismo tiempo la impericia nuestra, la falta de verdadera exploración y reconocimiento del terreno, una desfavorable ubicación de la Escuadra, una deficiente disposición combativa, un servicio de guardia no acorde con la situación táctica del lugar y una inapropiada información sobre la situación general de la región, sus vías de acceso, los accidentes del terreno y nuestra tendencia recurrente a la rutina. Y esto en general es lo que ha ocurrido, si no en todos sí casi en todos los casos en que resultamos seriamente afectados por el enemigo. Hay también casos de aventurerismo, tal como el episodio del Decimosexto Frente, en su acción de San Juan de Arama donde luego la misma fuerza quiso dar un golpe semejante en Vista Hermosa haciendo caso omiso del factor tiempo. En esta acción se perdieron valiosos compañeros, armas y documentos claves para la inteligencia enemiga.

Pero es más grave aún cuando estos episodios se hacen pasar como acciones heroicas sin precedentes, como escuela y ejemplo para los demás Frentes, como formidables aciertos militares.

Casi siempre nos hallamos frente a gravísimas fallas de orden militar en el desarrollo de muchas e importantes tareas, debido ante todo a la ausencia de dominio de nuestra propia concepción de un nuevo modo de operar. Muchas comisiones de diversos Frentes han sido diezmadas o puestas en prisión debido a una falsa concepción en el modo de comportarse el guerrillero como tal en toda circunstancia y especialmente en el desarrollo de sus tareas militares. En la mayoría de los casos estas comisiones tienen un comportamiento más civil que militar. Así cayó Miguel Suárez Piragua, así cayó Franklin, así cayó una Escuadra del Decimosexto Frente al mando de Benhur, así cayo mucha gente nuestra en diversos Frentes, para no hablar por ahora de lo urbano, en lo que se llamaron las columnas de varios Frentes. Se puede afirmar sin caer en la exageración, que la mayoría de nosotros no dominamos la concepción del nuevo modo de operar. Un nuevo modo de operar quiere decir cambios fundamentales de concepto en cuanto hace a nuestra conducta militar, no solamente cuando estamos operando, sino en nuestro comportamiento en todas las circunstancias. Pero para esto se necesita todo un cambio de mentalidad que es la cuestión determinante, lo que no es fácil, sino por el contrario, muy difícil, ya que toda práctica proviene o tiene origen en el cerebro como imagen de la realidad material, de aquí de nuevo al cerebro que es la forma como se da  el conocimiento. Sobre el particular las FARC-EP deben realizar una serie de cursos especialmente con los cuadros y Comandantes, cosa posible, contando como se cuenta con la Escuela de Cadetes, si los Frentes saben seleccionar sus cuotas de estudiantes para los cursos. Sobre esta cuestión del nuevo modo de operar podría pensarse que en los cursos de la Escuela de Cadetes lo destacaran como material fundamental tanto desde el punto de vista teórico como en la práctica de diversas situaciones tácticas.

Otros temas

Pasando a otros temas, habrá que recordar cómo las tesis así como las Conclusiones de la Séptima Conferencia tratan a fondo nuestros problemas de organización, educación, propaganda, finanzas y otros. Dicha Conferencia dice al respecto: Debemos estar concientes de que si las FARC-EP no disponen de una fuerte organización de masas y un bien organizado movimiento de Núcleos de Solidaridad, ellas van a tener grandes dificultades.

Nosotros partimos del principio de que sin movimientos de masas y su apoyo no habrá guerrilla posible. Mucho menos si no contamos con una verdadera red de apoyo que en nuestro caso de hoy la constituyen los Núcleos de Solidaridad - y agregó la Conferencia: “Con relación a la organización clandestina es muy poco lo que tenemos, ya que los Frentes les siguen dedicando más tiempo y energías a la organización legal que a la clandestina”. Este mismo fenómeno lo vemos hoy y, además, en muchos compañeros hay confusión en todo sentido, inclusive, hay compañeros que piensan que los Núcleos de Solidaridad no son organismos políticos o que por tratarse de organismos eminentemente clandestinos no tienen por qué estar en relación con las masas, y así por el estilo una serie de confusiones. Sin embargo, en las Conclusiones de la Séptima Conferencia está todo esto suficientemente explicado. Entonces, lo que puede ocurrir es que en los Frentes no se estudien las Conclusiones de las Conferencias de las FARC-EP, cosa que es necesario corregir inmediatamente.

Cuando hablamos de organización de masas estamos hablando de la organización de sindicatos, ligas campesinas, juntas de acción comunal, juntas de padres de familia, organizaciones femeninas, organizaciones juveniles, pioneros, comités de usuarios y otras formas de organización.

Fuimos concientes al decir que era necesario dotar  nuestros organizadores de los conocimientos necesarios para facilitarles su labor y que ésos conocimientos no pueden adquirirse prontamente, sino a través de cursos de este tipo, y que justo será reconocerlo, en esto hemos fallado. En este Pleno debe quedar claro que las organizaciones de masas se crean ante todo para que luchen por reivindicaciones económicas, sociales y políticas, no olvidando que ciertos tipos de organización de masas están sujetas a normas legales que es necesario llenar. Tal acontece, por ejemplo, con los sindicatos, ligas campesinas, comités de usuarios, juntas de acción comunal, sujetas a disposiciones legales, sin el lleno de las cuales no pueden alcanzar sus personerías jurídicas. Y esto tienen que saberlo y dominarlo nuestros organizadores de los Frentes, que deben pasar por cursos de capacitación como queda dicho.

Experiencia del Magdalena Medio

El Pleno debe analizar a fondo el problema del Magdalena Medio. De tiempo atrás en aquella región, hay en curso un despliegue sin precedentes de la violencia terrorista del Ejército. El MAS, los Tiznados, los Grillos y otros escuadrones de la muerte, que son organizaciones programadas para el crimen por el propio Ejército apoyado por los ganaderos y grandes latifundistas, realizan su actividad criminal, facilitada por una falsa política puesta en práctica por algunos Frentes en aquella área.

Esa política podría concretarse así: Desarrollar una ofensiva indiscriminada de retenciones, esto es, tomar ganaderos, medianos y pequeños. En estas condiciones fuimos unificando en el Magdalena Medio diversos intereses, y como esos intereses están representados por personas y las personas hacen parte de las clases sociales, fuimos merced a una política falsa en ese sentido, unificando a los latifundistas con los grandes ganaderos, los medianos y pequeños también, y por ahí mismo, otros intereses vinculados de una u otra manera a la ganadería, al latifundio y a los capitalistas vinculados al comercio y a la producción agropecuaria industrial.

Cuando hace meses Ramón Once vino a conversar con nosotros sobre esta problemática y nos comunicó el fenómeno de la salida del Magdalena Medio de muchos ganaderos, los cuales no podían regresar en busca de su ganado y de sus fincas, y a algunos que trataron de hacerlo, les fue impedido por la guerrilla, se le dijo a Ramón: ¡Paren esa política ya!, eso es un grave error, y se le  explicó lo siguiente: Si ustedes continúan por ese camino, desterrando indiscriminadamente a los ganaderos, van a unificar a los grandes, a los medianos y pequeños y a muchas gentes cuyos intereses se vinculan a los de los ganaderos, y no van a quedar en el Magdalena medio, sino nuestros compañeros, amigos o simpatizantes, y cuando ellos queden solos, la represión reaccionaria no va ha hacer distinción alguna, y va a terminar esa región sin masas que apoyen la guerrilla. Ramón, quien está aquí en el Pleno podrá recordar perfectamente nuestra orientación,

Desgraciadamente esta conversación se realizó demasiado tarde. Claro que esto que decimos no releva a los militares fascistas de la ola de violencia terrorista y muerte desencadenada por el Ejército disfrazado de MAS y otros escuadrones de la muerte, pero tampoco a nosotros, artífices de una falsa política. Esto es necesario tomarlo como experiencia para que no nos vuelva a ocurrir lo mismo en otras áreas en que comienza a presentarse el mismo fenómeno. Otros aspectos de este problema los veremos al final del presente informe.

Política financiera

En las tesis preparatorias, en la Séptima Conferencia y en sus Conclusiones se aclara de manera concluyente nuestra política financiera. De ésta se dice que tendrá como base los grandes latifundistas y mafiosos enemigos de la revolución. Para decir verdad, esta concepción no se ha tenido en cuenta como política. Hay en curso, a partir de la Séptima Conferencia, una distorsión de tal política. Se dijo claramente que para el efecto sería imperioso que los Frentes y otras comisiones especiales de finanzas adelantarán trabajos de inteligencia y evaluación muy completos para no equivocarnos en materia tan delicada. Se dijo, además, que esa política no podía durar por mucho tiempo ya que es un factor de desprestigio, que no hay en materia de recolectar finanzas nada más repugnante y por lo tanto impolítico.

Todo indica que no se ha puesto en práctica la política encomendada por la Séptima Conferencia. Este Pleno tendrá que definir claramente por medio de una conclusión, como podría controlarse por parte del Secretariado del Estado Mayor el desarrollo de nuestra política financiera de acuerdo con las Conclusiones de la Séptima Conferencia, o si por el contrario, como ha acontecido en la realidad, los presupuestos se convirtieron en papeles inútiles.

La Séptima Conferencia nos dijo que el nuestro es un movimiento guerrillero que se guía por los principios proletarios en cuanto al gasto. Sin embargo, ha habido y hay, una política distinta en el sentido de las manos rotas en el gasto y la inversión no autorizada y no se ha modificado ese aspecto, que la Séptima Conferencia designó con las palabras: “Danza de los millones”.

En cuanto a inversiones, la Conferencia ordenó que los Frentes no las hicieran: En el sentido de pequeñas empresas y otras no contempladas en el presupuesto. Sin embargo, algunos Frentes montaron droguerías, hoteles, Casas; hicieron grandes inversiones en carros y otros montajes en dirección a financiar las llamadas columnas o comisiones urbanas. Hubo aquí algo por fuera del presupuesto de los Frentes y mucha gente robó dineros del movimiento como el desertor Viejo Andrés quien robó al grupo de Alejandro del Décimo Primero, la suma de ochocientos mil pesos; Alonso, del Catorce, quien maniobró para apropiarse de cuatrocientos cincuenta mil pesos del Secretariado, y así por el estilo.

Inversiones en carros y motos que en su mayoría han caído en manos del enemigo unos,  otros destruidos en diversas gestiones, unas bastante temerarias, otras sencillamente aventureras.

Este Pleno está en la obligación de restaurar los principios establecidos en todo el curso de nuestro movimiento guerrillero y parar el gasto y las inversiones por fuera de los presupuestos, imprimiéndole a nuestra política financiera su verdadero carácter proletario. Este aspecto se tratará más ampliamente en el informe del secretario de finanzas del Estado Mayor

Crecimiento

En la Séptima Conferencia contabilizamos 16 Frentes. Este Pleno contabiliza 25 con dos que han de surgir pronto. La Sección A y la Sección B se contabilizan como un solo Frente, surgidos en la última reorganización del trabajo urbano. No se contemplan el grupo de Martín Villa, ni el grupo especial del Secretariado, ni el grupo de servicios de la Escuela de Cadetes.

En este punto es necesario destacar lo que nos dijo la Séptima Conferencia: “Darle a nuestro Ejército la estructura de mando que requiere, y en este caso debemos ocuparnos a partir de la Conferencia. Como dicen las tesis, todos sabemos que un Ejército no se da mientras no exista en él, un Mando grande y capaz, tanto en el orden político como en el militar.” En la Conferencia nos dijo el Informe Central: “Nosotros creemos que tales condiciones basicamente están dadas y que una práctica, que ya. es general, como es la de promover guerrilleros de base, con un mínimo de capacidad de mando, es un cambio seguro hacia una búsqueda de tal naturaleza que nos ponga en condiciones de dirigir, en el proceso de la lucha, un Ejército Revolucionario”.

“Nosotros contamos con dos importantes fuentes de mando, o sean: la Escuela de Cadetes y la Escuela de la Práctica. A la primera será necesario traer compañeros que se perfilen como futuros Comandantes, es decir, en los que haya un mínimo de don de mando para que cada curso conduzca al crecimiento de todo el mando”.

Cursos de especialización

Otro aparte de las Conclusiones de la Séptima Conferencia nos habla de diversos cursos de especialización, como inteligencia, de los cuales ya se han realizado algunos, aunque muy generales, por falta de selección de los alumnos; cursos sobre conducción de tropas, lo que en cierta medida está en marcha; cursos de topografía y levantamientos planimétricos, que todavía no hemos intentado por falta de profesores de planta en la Escuela de Cadetes; cursos de cartografía y orientación con brújulas, explosivos y ciencias aplológicas o conocimiento de armas y sus diversas aleaciones, y otras especializaciones, que de alguna manera serán incluidas en los próximos cursos de la Escuela de Cadetes; y de la misma manera cursos de propaganda y periodismo revolucionario, de organización y Núcleos de Solidaridad; y en general sobre política y organización clandestina.

Se trata, en aquellas Conclusiones, de nuestra labor ideológica y política como algo vital en la vida de las FARC-EP labor que desde la Séptima Conferencia, se nos encomendó con la edición y difusión del boletín interno y la Cartilla Ideológica, que a partir de aquel tiempo han aparecido solo una vez.

El movimiento revolucionario en los tiempos que corren, tiene que enfrentar una verdadera avalancha de la ideología burguesa dirigida fundamentalmente a los sectores revolucionarios y progresistas, a las clases que en la confrontación de intereses pueden jugar determinado papel en el proceso revolucionario, no solo para mantener al pueblo bajo la ideología del capital, sino para utilizarlo contra el movimiento revolucionario la confusión y el atraso de gentes del pueblo, inclusive de gentes que se proclaman revolucionarios más no por convicción, lo que permite a los reaccionarios mantener su estancia en el poder, en tanto que los movimientos revolucionarios sufren merma, haciendo retrasar la culminación del proceso.

Los problemas internos nuestros que este pleno tendrá que ventilar, serán una campaña de alerta que nos lance a la lucha conjunta contra la infiltración de la política y la ideología burguesa en nuestras filas. El enemigo emplea millones y millones de pesos y de dólares en su acción ideológica y política, en su trabajo de zapa, divisionismo y fraccionalismo contra el movimiento obrero, contra el movimiento democrático, el movimiento revolucionario, contra las FARC y la organización política. La acción del enemigo en este sentido, es unas veces abierta, otras soslayada, otras disfrazada u oculta, empleando filibusteros y simuladores portadores del contrabando ideológico que tratan de hacer pasar al interior del movimiento revolucionario como ideas de renovación para que avance la revolución cuando en verdad la quiebran en beneficio de la más negra reacción.

Por eso, será necesario que de hoy en adelante en las FARC-EP desarrollemos conjuntamente una verdadera ofensiva hacia desterrar de nuestras filas la influencia de las ideas extrañas a nuestra gran causa proletaria.

La propaganda

Las cuestiones relacionadas con la propaganda serán tratadas en documento adicional a este informe. Aquí solamente remarcamos lo que dijo la Séptima Conferencia en el sentido de que los boletines de los Frentes deben ser editados en sus áreas respectivas para que no siga aconteciendo lo que en los últimos tiempos se ha visto, y es que la mayoría de estos boletines ya no es editada en los Frentes sino en las ciudades, ya no se escribe allí sobre los problemas de los campesinos sino que algunos ya tienen carácter nacional; en su lenguaje y en su estilo no se ve otra cosa que el lenguaje rebuscado y rechinante de la pequeña burguesía revolucionaria urbana.

Aquí en este Pleno debemos establecer claramente que las FARC-EP no tienen si no un boletín de carácter nacional que es Resistencia, y que los boletines de los Frentes son de carácter regional.

Y recordar lo que dicen las Conclusiones de la Séptima Conferencia, o sea: “Nosotros somos un movimiento de suma importancia y seriedad, y nuestras publicaciones deben expresar este concepto. Nuestra propaganda no tiene por qué parecerse a la del M-19 u otros grupos revolucionarios que hablan de todo lo divino y lo humano, de lo político, ideológico, militar, de estrategia, de operaciones y tácticas, y cuando el lector termina de leer aquellos mensajes de oropel y ruido de tonel vacío, tendrá sabor a cobre en la boca”, menos un mensaje revolucionario.

“La propaganda rechinante de la pequeña burguesía, es hoy y mañana no lo es porque no corresponde ni a las realizaciones de esos movimientos, ni a las realidades de la lucha, ni a los hechos, ni a la perspectiva revolucionaria. Nuestra propaganda tiene que corresponder a lo que en realidad somos, a lo que en realidad estamos en capacidad de hacer, a la perspectiva mediata e inmediata, para que el pueblo colombiano vaya haciéndose conciencia de la significación de las FARC-EP y de su porvenir como fuerza decisoria en la lucha por el poder.”

La Séptima Conferencia dijo:“Lo anterior no significa que seamos descuidados, malos periodistas y escritores, que nos contentemos con algunos boletines de algunos Frentes, bastante desaliñados desde el punto de vista de la literatura revolucionaria, en su presentación y diagramación, y que en ocasiones no expresan correctamente nuestra línea política y mucho menos de manera clara.”

Hemos dicho que debemos ser, en materia de publicaciones, más precisos, más concretos y claros. Nuestras publicaciones deben contener mensajes al pueblo y ya sabemos que un mensaje que la gente no entienda, no es mensaje. Aquí en Colombia hay que escribir bien, con gusto, un poco de gracia y humorismo, y si se quiere con pasión, pero haciendo uso del término preciso, entendible, rico en su contenido, profundo en el concepto, y que exprese nuestra condición de clase, nuestra ideología, nuestra política, en palabras que lleguen al alma de la audiencia. Ahora se estila en Colombia el periodismo de profundidad, y nosotros también podemos hacerlo. Solo que habrá que realizar cursos en ese sentido, tarea que debe establecerse en este Pleno.

Sobre la autodefensa

Dando un salto sobre otras tesis convertidas en línea en la Séptima Conferencia, pasamos a las cuestiones: Relacionadas con la organización y dirección de la Autodefensa. La Conferencia dijo: Estamos obligados a contribuir al surgimiento y fortalecimiento de la Autodefensa en las diversas regiones influidas por la guerrilla y pasar este tipo de organización a la responsabilidad de los organismos políticos intermedios de dirección entendiendo ésta como una tarea de suma importancia.

Pero resulta que este planteamiento no se ha entendido correctamente y en una serie de casos estamos haciendo otra cosa completamente distinta.

Resulta que la Autodefensa dispone de su Estatuto, de su Reglamento de Régimen Disciplinario y de sus Normas de Comando y de Grupo. Nosotros elaboramos tales documentos por encargo de la organización política central. Los entregamos, y es este organismo quien dispone y manda la Autodefensa, en sus modalidades de defensa popular de masas y Autodefensa Regular. Nosotros contribuimos a su organización pero no la dirigimos. De ser así, la Autodefensa se convertiría en un organismo paramilitar de la guerrilla y no en un mecanismo de Autodefensa de los regionales y regiones.

Como en muchos Frentes esto no se ha entendido, ha sido creado un tipo de Autodefensa extraño a la letra y al espíritu del Reglamento, el Estatuto y Normas de ésta, y esto nos está creando complicaciones que podemos evitar si tenemos en cuenta de manera clara lo que dicen las Conclusiones de la Séptima Conferencia.

No podemos continuar con unos grupos armados llamados Autodefensa que cumplen misiones específicas de guerrilla y que, además, cometen fechorías como aconteció en un Frente donde un grupo de Autodefensa asesinó a un compañero, comete fechorías, bandidajes y aterra a la población.

Seguramente en este sentido grupos de otros Frentes proceden de igual manera. Esto, además de violar las normas de Autodefensa, y perderse el sentido de este tipo de organización, causa reacción contraria en las masas, y finalmente, resulta lesionada políticamente la guerrilla. Vale la pena hacer en este Pleno una discusión seria, hasta que logremos entender bien, qué es y para qué es la Autodefensa.

Ya en el primer cuerpo del Informe Central tratamos aspectos esenciales relacionados con algunos fenómenos que fueron generando la situación de violencia terrorista y muerte, que en los últimos tiempos desarrolla el Ejército y sus bandas terroristas tipo MAS y otros escuadrones de la muerte en el Magdalena Medio. Hay en aquellas regiones muchas gentes angustiadas que expresan indignación, no solamente contra la represión oficial y sus agentes, sino al mismo tiempo contra la guerrilla, aduciendo, seguramente con un poco de razón, que en medio del drama de sangre y persecución la guerrilla no enfrenta pelea, no se hace oír ni con los tiros, ni con la propaganda y la denuncia pública, con la organización y la movilización de las masas para que estas expresen de alguna manera su protesta.

Muchas gentes dicen que la guerrilla ha abandonado a las masas, que no hay una orientación clara sobre lo que la gente debe hacer frente al espantoso drama de terror y de muerte. Sobre este tema será necesario que el Pleno se ocupe a fondo con el objeto de que surja una conclusión clara que nos instrumente para enfrentar una lucha que combine la acción militar de los Frentes cuyas áreas tengan acceso al Magdalena Medio, con una agresiva denuncia de los crímenes a cargo de la fuerza pública y sus mecanismos de muerte, con la movilización de las masas, con llamamientos a las masas del Magdalena Medio en dirección a promover la solidaridad nacional e internacional, con documentos de denuncia nuestros, dirigidos a la Comisión de Paz, al presidente Betancur, a la Procuraduría General de la Nación, al Parlamento, al Comité por la Defensa de los Derechos Humanos, a la Comisión Política Central del Liberalismo, a los medios de comunicación, a las Asambleas, Concejos Municipales, a las Centrales Sindicales, al Movimiento Comunal y de Usuarios, a personalidades influyentes en la vida del país, a los intelectuales, escritores y periodistas, en pocas palabras a toda organización y personalidad susceptible de movilización en dirección a parar la violencia terrorista en el Magdalena Medio. Ya hemos dicho, que si no logramos parar la violencia terrorista en el Magdalena Medio, la reacción militarista y el latifundio pueden generalizarla en todas las áreas de guerrillas.

En esta lucha es necesario utilizar las contradicciones que emergen del enfrentamiento de clases que es la resultante del choque de los diversos intereses que se dan en la sociedad, sabiendo como sabemos, que la política reaccionaria del terror y la muerte, la beligerancia del militarismo y del capital financiero, es la respuesta al ascenso creciente de la lucha de las masas, a la persistencia en la lucha del movimiento obrero, a las posibilidades de una verdadera apertura democrática que permita abrir cauce a la lucha por la reforma de las costumbres políticas que es el gran planteamiento de la organización política y de las FARC-EP.

Volvemos a repetir que en Colombia, no nos hallamos en este momento frente a un repliegue del movimiento de masas, del movimiento democrático y revolucionario, sino por el contrario, frente a un ascenso creciente de la acción popular y si esto es así, toca a los revolucionarios tensar sus energías, combinar todas las formas de lucha de masas y vanguardiar la insurgencia popular.

Un libro importante

Las Conclusiones de la Séptima Conferencia tratan la importantísima cuestión de cómo penetrar con nuestra política y con nuestra ideología al interior del Ejército burgués, que no es homogéneo, y que en consecuencia allí necesariamente se dan formas de la lucha de clases, que nosotros  revolucionarios estamos en la obligación de utilizar en beneficio de la revolución. Ya sobre este tema hemos planteado cómo trabajar al interior del Ejército oficial. Aquí queremos destacar, ante todo, otro aspecto del problema para indicar a los compañeros la importancia del libro del exmayor del Ejército Gonzalo Bermúdez Rossi (titulado “El poder militar en Colombia”) que explica cómo es el Ejército instrumento de represión de la oligarquía, y por lo tanto, de qué manera se generan en su interior profundas contradicciones que los revolucionarios debemos utilizar con inteligencia y sagacidad. Ese libro recién salido de la imprenta, circuló muy poco porque el Estado Mayor del Ejército ordenó comprar toda la edición para evitar que los lectores de libros en Colombia pudieran adquirirlo. Ese libro deberíamos reeditarlo nosotros de alguna manera, porque no solo es un documento acusatorio contra los militares fascistas, sino que pone de manifiesto, de manera concreta y descarnada, la gama de contradicciones que entran en pugna en el interior de las FF.AA. oficiales, fenómeno que los revolucionarios estamos obligados a utilizar si en realidad pretendemos entender el marxismo.

La unidad de acción

Otra conclusión de la Séptima Conferencia trata de nuestra política de unidad de acción con otros movimientos guerrilleros. ¿En la actualidad cómo se concreta esta política? Ante todo recordemos lo que nos dijo la Séptima Conferencia al respecto: “Lo que debemos aclararnos primero es qué entendemos nosotros por unidad de acción”. El planteamiento no es nuevo, por el contrario, es viejo. Desde cuando formulamos los rasgos fundamentales de esa política dijimos que debía comenzar por acuerdos con los demás grupos armados, en el sentido de que cuando por los lados de las FARC suenen tiros, también debían producirse de parte de los otros grupos armados.

Nunca hemos dicho - agregan las Conclusiones - que debemos encomandarnos con esos grupos, poner efectivos nuestros al lado y mando de otros movimientos, convivir con ellos, llegar a acuerdos por la base, cualesquiera sean esos acuerdos, sea una política de unidad de acción.

Los compañeros estarán enterados de la política de unidad de acción formulada por la organización política central para el movimiento sindical. Pues es la misma política que aplicamos en el movimiento armado aun cuando este tenga un carácter militar. Sin embargo, política por demás clara, por demás concluyente, formulada en palabras sencillas, de fácil acceso a la mente de todos, tuvo interpretaciones diferentes para una aplicación contraria, opuesta a la misma formulación de la Conferencia, y por eso varios compañeros se pusieron al mando de Delgado y de otros elementos antipartido y anti-FARC, no solo en la actividad urbana, sino inclusive, en la de algunos Frentes, como quedará claro en este Pleno cuando sea leído el informe especial al respecto.

Pero de todas maneras conviene informar sobre el estado actual de las conversaciones, especialmente con el M-19 y el ELN. Con el primero, luego de muchas peripecias de orden político, de muchas conversaciones con los dirigentes más destacados de ese movimiento, se convinieron acuerdos políticos muy importantes en cuanto a la caracterización de la situación nacional y el respeto mutuo e independencia organizativa de cada uno de los movimientos hasta que llegamos a la última discusión, acuerdo y firma de la declaración conjunta FARC -M-19 que la mayoría de los compañeros presentes en este Pleno ya conocen.

Habrá que decir, que a la firma de ese documento no vinieron los jefes del     M-19, sino un plenipotenciario de ellos, que es miembro del Comando Superior. Ahí mismo acordamos una reunión con los jefes supremos del M-19 y dimos fecha y lugar. Nosotros salimos a cumplir la cita. Los jefes del M-19 no se presentaron. Comunicaron que tenían dificultades para su ingreso al país ya que ellos mandan su movimiento desde el exterior. Y así quedamos. Sin embargo, les hemos comunicado lugar y fecha para una nueva reunión estos días.

Con el ELN la cuestión es de la siguiente manera: Ha habido contactos, intercambio epistolar o carteo entre agrupaciones de ellos y el Cuarto Frente. A otro nivel, o sea, entre el Secretariado de FARC y dirigentes de ese movimiento en Bogotá, ha habido intercambio de opiniones y comunicaciones. Acordamos lugar y fecha de reunión, pero ellos no se hicieron presentes. Enviaron una carta sin firmas, en la que resumiendo, dicen que por ahora no pueden venir a reunirse con nosotros ya que tienen una serie de problemas, y, además, en inferioridad de condiciones ellos no podrían reunirse con nosotros, es decir, que mientras ellos no sean un movimiento tan grande, serio y respetable como las FARC-EP, no se reunirán con nosotros. No les respondimos su carta, pero luego, ellos comunican que están creando condiciones y pronto nos comunicarán cuándo nos reunimos.

Con los Epelos, por lo que respecta al Secretariado no ha habido ni siquiera intentos de conversación. Pero con el Frente 16 ha habido conversaciones y acuerdos con un grupo que opera en el Meta llamado Henver Hoxa de la línea albanesa. Todos sabemos que el gobierno de Albania, su pequeño partido, hasta hace poco estuvieron al servicio de la política escisionista de Pekín y luego se desprendieron para hacerlo solos, pero sobre la base del antisovietismo y el anticomunismo.

Este aspecto de nuestra política será necesario analizarlo bien en el curso de las discusiones de este Pleno, porque mientras el M-19 busca acuerdos con nosotros y se llega a la firma de un documento público conjunto, ellos siguen desarrollando su política de “entrismo” utilizando a Delgado como apéndice del M-19, y si Delgado adelanta gestiones fraccionalistas al interior de nuestra organización y al mismo tiempo financia con dineros de las FARC-EP las actividades de ese grupo, quiere decir que el M-19 tiene mucho que ver con la actividad fraccional anti-FARC del señor Delgado.

No acontece lo mismo con el ELN. Por el contrario, al menos de ciertos cuadros Elenos incorporados a las actividades urbanas de la columna del 14 Frente al mando de Alonso, recibimos su contribución crítica en relación con el trabajo urbano que los compañeros del Pleno van a conocer cuando leamos el informe especial al respecto.

Este es el resumen de nuestra política de unidad de acción frente a otros movimientos armados

La cuestión electoral

La esencia de nuestra táctica política es la combinación de todas las formas de lucha de masas. En las campañas electorales y en las elecciones participan masas de millones de personas. Y no participan de cualesquiera manera sino en la acción política. Esto convierte las campañas electorales en una forma de lucha de masas de gran importancia, no solamente porque en ellas participan millones de personas, sino porque cualifican la acción de masas en una confrontación política en que se ponen en uso, no solo los grandes medios de comunicación social, sino la reunión, el mitin, la concentración, la movilización, la conversación, el comentario familiar, entre amigos y compañeros de trabajo, en pocas palabras, entre la gente que habla y oye.

Además, en los debates electorales surge la confrontación de las ideas   políticas, de plataformas de lucha, de programas que revelan las diversas concepciones políticas sobre la gestión del Estado y los gobiernos, por parte   de corrientes y partidos, expresando una forma concreta de la pelea ideológica que se libra en escala mundial. Es lo que debemos tener en cuenta si en realidad entendemos la táctica de la combinación de todas las formas de lucha de masas.

Para los revolucionarios tiene mucha importancia poner en unas elecciones muchos votos ya que así tendríamos muchos concejales y diputados, representantes a la Cámara y senadores de la República. Imaginémonos por un instante cuando se debaten en la Cámara y el Senado los problemas de la violencia terrorista, de tortura y muerte con cargo a los Altos Mandos Militares, en el Magdalena Medio, si tuviéramos nosotros 20 Representantes y 10 Senadores. Sencillamente que bancada de tal naturaleza, aun cuando fuera una minoría, pondría en ascuas a la bancada liberal y a la conservadora; la voz del movimiento revolucionario sería una voz potente que modificaría la correlación de fuerzas en el Parlamento y por qué no, en la opinión pública.

Pero todavía es más importante que a través de las campañas electorales, llevemos nuestras concepciones revolucionarias a las masas del pueblo, quien es, el que al fin y al cabo, tendrá que definir la confrontación por el cambio, cuando rompa las cadenas que lo atan a la ideología burguesa. Y esta es la tarea esencial de los partidos revolucionarios, de todos y de cada uno de sus militantes, es decir, instrumentarse para la pelea ideológica, llegar con las nuevas ideas a la mente de la clase obrera y el pueblo, para que clase y pueblo se liberen de la ideología de la burguesía, se haga conciencia de la necesidad del cambio y así, se alcen a la lucha por las grandes transformaciones de la sociedad.

Por eso, una corriente política progresista o un partido revolucionario que no haga esto, utilizando a fondo una forma de lucha como es una campaña electoral y unas elecciones, será corriente o partido que no sabe de política.

Toca, entonces a nosotros ocuparnos a fondo en la campaña electoral ya abierta y que culminará en las elecciones de Marzo próximo para elegir concejales y diputados. Y toca no solo hacerlo de palabra sino en la acción práctica. Hay que plantear la orientación revolucionaria en este sentido y luchar y hacer luchar para que en los próximos comicios electorales se modifique hacia arriba nuestro guarismo electoral, es decir, aumentar nuestro caudal de votos.

Necesitamos más concejales y más diputados que se transformen y transformen sus curules en tribunas de agitación y denuncia pública contra la política reaccionaria y proimperialista, contra la corrupción y la podredumbre de los gobernantes, contra los grandes y oscuros negociados de la oligarquía y de sus inmediatos agentes los Altos Mandos Militares reaccionarios, contra la violencia y el terror, contra el hambre, la desocupación y la miseria de las masas populares, contra la redoblada explotación de la clase obrera y de todos los trabajadores del país, por una verdadera apertura democrática y por una reforma de las costumbres políticas.

Que nuestros concejales y diputados no sean los remendones de los escuálidos presupuestos municipales y departamentales sobre la base de nuevos impuestos, sino batalladores por arrancarle a los poderes centrales parte del presupuesto nacional. Habrá muchas otras facetas de la lucha parlamentaria revolucionaria y de nuestros aliados, siendo lo más importante transformar las posiciones adquiridas en trincheras de pelea política.

En cada lugar donde tengamos influencia es necesario organizar los comandos electorales, hacer que estos procedan de inmediato a realizar censos de cedulados, explicando cómo quien no tenga su cédula expedida en su municipio sino en otro, el día de las elecciones no puede votar y tiene necesidad de inscribirse allí donde vaya a votar; cómo evitar la pérdida de muchos votos, especialmente de mujeres ceduladas porque deben quedarse atendiendo los oficios de la casa; cómo hacer para que mucha gente que desearía votar, no puede hacerlo porque el día de las elecciones no tiene un centavo para movilizarse y comer; cómo hacer para que el sector abstencionista despierte a la lucha política; cómo hacer para que sea la misma gente la que agite nuestras consignas electorales; cómo despertar el interés de la gente para las elecciones y cómo crear un ambiente o entorno de lucha de masas.

Eso no será posible sino mediante plataformas claras y concretas, si no se adquiere con las masas un compromiso de lucha, si no reunimos a la gente para hablarle, explicarle, hacerle conciencia de la importancia de las elecciones para el movimiento democrático y revolucionario, para que crezca y se vaya convirtiendo en el factor decisivo de la lucha por el cambio.

Estas son apenas algunas anotaciones en torno a la importancia de la campaña electoral y las elecciones. Ante todo, nos atendremos a la orientación de la organización política, a sus consignas, a sus plataformas, a su plan nacional electoral.

El gravísimo problema de la violencia terrorista en el Magdalena Medio y otras regiones será resuelto de mejor manera, seguramente agitando, promoviendo e inscribiendo listas por ejemplo: Bajo la denominación de “Unión Campesina por la Paz”. Será necesario buscar aliados, que los hay, aun cuando en regiones como el Magdalena Medio merced a una falsa política nuestra, no solo no los ganamos sino que los pusimos en contra. La política de aliados sigue vigente y por encima de todo, hay que llevarla a la práctica.

En líneas generales este es el Informe central. Ya indicamos que no es posible presentar por parte del Secretariado un balance del Plan General Inmediato que ordenó la Séptima Conferencia, sencillamente porque la inmensa mayoría de los Frentes, por una u otra circunstancia, no lograron enviar los balances de sus planes. Entonces, queda este documento que acabamos de leer como la base de la discusión general que ha de llevar a cabo este pleno.

Octubre de 1983.

CONCLUSIONES DEL PLENO AMPLIADO
DEL ESTADO MAYOR CENTRAL DE LAS FARC-EP

OCTUBRE 6-20 DE 1983

1.

El Informe Central, el Informe sobre “Cese al Fuego, Tregua y Paz” y el informe sobre cuestiones internas y trabajo fraccional, conforman esta primera gran conclusión del Pleno Ampliado del Estado Mayor Central.

2.

El Pleno aprueba un llamamiento al pueblo colombiano para que se movilice y luche utilizando todas las formas de la acción popular para una verdadera Apertura Democrática y una reforma de las costumbres políticas conforme lo consigna nuestra fórmula de “Cese al fuego, Tregua y Paz”. El llamamiento dice:

“El capitalismo internacional se atasca en una crisis general de grandes proporciones que lo conduce a posiciones cada día más agresivas y rapaces. Su peligrosidad puede medirse por la amenaza que constituye el terco empeño norteamericano de instalar cohetes de mediano alcance en Europa para agredir a los países socialistas y por los dementes propósitos de Reagan de intervenir militarmente en Nicaragua Revolucionaria y en El Salvador combatiente.

En nuestra Patria la crisis capitalista se presenta en forma de desempleo masivo en ciudades y campos, en carestía de la vida, bajos salarios, en escasez de la producción de alimentos y productos esenciales, en carencia de vivienda, tierra, educación y salubridad, en inseguridad ciudadana y en ruina de la pequeña y mediana empresa.

Pero seguramente lo peor de esta situación es el crecimiento de la violencia militarista en amplias regiones como el Magdalena Medio, en donde se expresa la alianza de mandos militares, mafiosos y latifundistas para despojar de sus tierras a los campesinos y liquidar toda forma de convivencia democrática por medio del genocidio generalizado ejecutado por bandas de criminales a sueldo que actúan bajo la protección de brigadas militares.

Nosotros, guerrilleros de las FARC-EP, que por la vía de la guerra revolucionaria luchamos por los cambios que necesita nuestro pueblo para progresar, hemos presentado al gobierno una fórmula de “Cese al fuego, Tregua y Paz” en condiciones que puedan ser aceptadas por las partes implicadas en el conflicto para abrirle a Colombia un camino distinto al que pretenden las fuerzas interesadas en instalar una dictadura reaccionaria por la del estilo fascista Pinochet en Chile.

Sólo los enemigos agazapados de la paz y los que también actúan contra ella en forma descarada pueden estar en contra de las iniciativas que la hagan propicia. Esos enemigos, aun que pocos en número, son todavía poderosos. Pero más poderosa es la fuerza de todos los colombianos que pueden y deben unirse ahora para imponer la paz, aprovechando las condiciones favorables que existen en el camino combativo del pueblo.

La campaña electoral presente que culminará en Marzo de 1984, con la elección de concejales y diputados, es una forma de lucha para dar impulso a las acciones de las masas populares que expresan en paros cívicos y huelgas persistentes su protesta indignada contra los atropellos de los monopolios, las alzas constantes y los salarios de hambre; para denunciar y acorralar a los promotores de la violencia y el terror militarista, al MAS y otros escuadrones  de la muerte; para estimular las corrientes patrióticas y democráticas que existen en el seno de las Fuerzas Armadas y atraerlas al lado del pueblo, para avanzar en la lucha por la paz democrática y elegir auténticos representantes  del pueblo que conviertan sus escaños en las corporaciones públicas en    tribuna de combate y denuncia contra la injusticia social y por los derechos de los trabajadores.

¡Por la desmilitarización de la vida colombiana y el regreso de las tropas a los cuarteles!

¡Por la reforma de las costumbres políticas y un cambio serio en las condiciones económicas y sociales del pueblo colombiano!
¡Contra la política de agresión y de guerra del imperialismo en Centroamérica!

¡Adelante en la lucha por el Cese del Fuego, la Tregua y la Paz democrática!”

3.

El Pleno aprueba un boletín de prensa en que todos los Comandantes de los Frentes de las FARC-EP, consignan sus firmas. El boletín dice así:

FRENTES DE LAS FARC-EP RESPALDAN FORMULA DE
“CESE AL FUEGO, TREGUA Y PAZ”

En nuestra condición de Comandantes de los 25 Frentes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia Ejército del Pueblo, manifestamos nuestro respaldo a las conversaciones que en torno al    Cese al Fuego, Tregua y Paz ha adelantado el Estado Mayor de nuestro movimiento.

Dejamos en manos del Secretariado del Estado Mayor Central, la continuación de las conversaciones con el señor presidente Belisario Betancur, con la intermediación de la Comisión Nacional de Paz.

Firmado:

Arnulfo, 1 Frente; Alfredo, 2 Frente; Luis, 3 Frente; Fernando, 4 Frente; Efraín Guzmán, 5 Frente; Miguel Pascuas, 6 Frente; Benítez, 7 Frente; Rafael, 8 Frente; Darío, 9 Frente; Conrrado Ramírez, 10 Frente, Ramón Castillo, 11 Frente; Alonso Cortés, 12 Frente; Guillermo, 13 Frente; Jorge S., 14 Frente; Fabio P., 15 Frente; Marlon Montealegre, 16 Frente; Edilberto O., 17 Frente; Salomón González, 18 Frente; Tito, 19 Frente; Camilo, 20 Frente; Ciro, 21 Frente; Henry, 22 Frente; Eloy Ramírez, 23 Frente; Iván, 24 Frente; Marcos-Lucio, Secciones A y B, 25 Frente.

4.

El problema de la violencia terrorista desencadenada contra el campesinado del Magdalena Medio por el Ejército oficial y sus mecanismos de muerte como el MAS, los Tiznados, los Grillos y otras organizaciones de asesinos, debemos enfrentarlo con la movilización y la lucha de masas, con la denuncia pública, con cartas abiertas y comunicados dirigidos al Presidente y demás autoridades gubernamentales en todos sus niveles, al Parlamento, al Ministerio de Justicia, al de Trabajo, al de Obras Públicas, etc.; a personalidades influyentes en la vida del país, a toda institución oficial y particular, al movimiento obrero, al movimiento estudiantil, al Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos, a la Comisión Política Central del Liberalismo, a la Comisión de Paz y toda organización susceptible de movilización y lucha en el interior del país y, hacia el exterior: a las Naciones Unidas, a la Cruz Roja Internacional, a Amnistía Internacional, a los Intelectuales progresistas de Europa y también a todas las personalidades y organizaciones influyentes.

Al mismo tiempo, crear una columna combativa, para enfrentar pelea en las áreas más afectadas por la violencia oficial en el Magdalena Medio, para librar una ofensiva de comandos contra las fuerzas represivas. Esta acción debe ser combinada con la acción planificada por los diversos Frentes que confluyen sobre la región.

5.

Las organizaciones de Autodefensa Popular de Masas o de Autodefensa Regular, se guiarán por el Estatuto, el Reglamento de Régimen Disciplinario y las Normas de Comando y de grupos de la Autodefensa. Su orientación política, organizativa o militar emana de los organismos políticos intermedios de dirección y no de los Frentes de las FARC-EP. Nosotros contribuimos en todo sentido a la organización de la Autodefensa, cumplido lo cual, la pasamos al control de los organismos políticos intermedios de dirección. Habrá que proceder de inmediato en algunos Frentes donde las circunstancias lo exijan a la reorganización de los grupos de Autodefensa, sobre todo en aquellos casos en donde haya compañeros comprometidos en abusos o en graves errores de la política de Autodefensa.

6.

Frente a la llamada Acción cívico-militar, en sus nuevas modalidades de Comandos Operativos de desarrollo, de hoy en adelante nos atendremos, tanto para nuestro trabajo como para desenmascararla frente a la opinión pública, a que los dineros asignados por medio de los Decretos complementarios de la Ley de Amnistía, deben ser suministrados a las organizaciones de masas por medio de los Ministerios e Institutos respectivos y no a través del Ministerio de Defensa.

7.

Nuestras relaciones con los Comités Regionales, de Zona y Radiales de la organización política, deben estrecharse y mejorarse cada día más sin que resultemos comprometiendo su actividad con nuestros planes militares. Contribuiremos sí en la medida de nuestras posibilidades al desarrollo     general del trabajo de los organismos políticos intermedios sin comprometer   su política general, sin inmiscuirnos en sus asuntos y evitando influir sobre ellos para comprometerlos en actividades que no les corresponden ni les convienen.

8.

Trabajo de masas: De acuerdo con la VII Conferencia, nuestro trabajo de masas tiene que dirigirse fundamentalmente a los centros de producción agropecuaria e industrial en las áreas de las FARC. Hay que pasar en serio a encarnar   nuestra política de masas, en organizaciones concretas como Juntas de Acción Comunal, Comités de Usuarios Campesinos, Sindicatos Agrícolas, Comités de Trabajo, Juntas Procarreteras, Juntas Procaminos, Juntas Procables, Juntas de Padres de Familia y otras uniones de lucha. El filo fundamental de nuestro esfuerzo deberá dirigirse a la organización de las Juntas de Acción Comunal y Usuarios Campesinos, sin que las demás formas de organización de masas dejen de tener importancia.

Las organizaciones de masas son para la movilización y la lucha por sus reivindicaciones específicas y en general para la lucha por la Apertura Democrática y la Reforma Política.

Aquí también cabe el trabajo electoral. Donde sea posible hay que crear comandos electorales de acuerdo al plan nacional y, en las áreas de violencia terrorista oficial realizar la campaña electoral y las elecciones bajo consignas de Paz y Progreso y con listas inscritas bajo la denominación, por ejemplo de: Unión Campesina para el Progreso y otras similares.

9.

El liberalismo en nuestras filas comenzará a corregirse imprimiéndole a nuestra conducta en toda su amplitud el Estatuto, el Reglamento de Régimen Disciplinario y las Normas de Comando de las FARC-EP, y cumpliendo el principio militar que los mandos están siempre con sus tropas y que solamente pueden dejar de hacerlo cuando surjan necesidades de fuerza mayor en cuyo caso el Secretariado del Estado Mayor Central debe enterarse plenamente.

10.

Los correos deben ser instruidos en el sentido de evitar toda conversación, con personas allegadas, que hagan relación a cuestiones internas de los Frentes o de los organismos superiores. De la misma manera debe instruirse a todo compañero que deba realizar actividades en la ciudad o trabajo de masas.

11.

Las conclusiones de la Séptima Conferencia, junto a las de este Pleno Ampliado del Estado Mayor Central, constituyen el material fundamental de estudio de todos los integrantes del movimiento.

12.

Se amplía el cuerpo de Ayudantías a 10 unidades por ahora, quedando facultado el Secretariado para una nueva ampliación cuando lo considere necesario.

13.

Entra en funcionamiento el Ejecutivo del Estado Mayor, compuesto por 11 compañeros. Se faculta al Secretariado para producir los traslados a que haya lugar, siendo de incumbencia del Pleno Ampliado, reajustar el Ejecutivo.